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Febrero

Mes de la Sexualidad

Las directivas del centro educativo tilín tilán, docentes y personal de servicios generales  les damos la mas cordial bienvenida  abrimos las puertas esperando lograr el mayor objetivo: dar una buena formación a los niños y llenar todas sus expectativas comenzar un año nuevo académico, comenzar una nueva etapa de nuestras vidas nos llena de mucha expectativa y ganas de cumplir con todos los retos trazados.

Les damos a todos un cordial saludo sin su ayuda no seria no seria posible dicha labor

La identidad sexual del niño

El desarrollo de la sexualidad humana empieza con el contacto físico, cuando los bebés son sujetos y acariciados. Eso es necesario y natural que ocurra. No se debe privar al bebé de contactos corporales. Es necesario reconocer al niño como ser sexuado, en relación consigo mismo y con otros, para que se construya una identidad sexual propia. La sexualidad infantil es una de las puertas por la cual el niño desarrolla su personalidad y sus relaciones con la afectividad.
La sexualidad es una cosa natural en los seres humanos, una función como tantas otras, como comer, caminar, leer, estudiar, etc. Y como tal, debe ser un tema tratado con naturalidad, honestidad, cariño, y teniendo su propio espacio dentro del proceso educacional del niño.

Educación sexual y los padres

Los caminos que llevan al conocimiento de su propio cuerpo, de sus sensaciones, etc., no siempre son los más adecuados para los niños. Hoy día, las interferencias en este proceso de aprendizaje hacen con que el niño esté, cada vez más temprano, expuesto a unas manifestaciones severas, y en muchos casos incomprensibles, de la sexualidad. El culto a la belleza, al físico y la seducción, en los medios de comunicación, no distinguen la edad de su publico. Hay un abuso de las manifestaciones sexuales, al cual los niños están indiscriminadamente expuestos. Los contenidos sexuales pueden acelerar las manifestaciones de los niños en el tema de la sexualidad, considerando que ellos aprenden imitando lo que ven de sus padres, de la televisión, out-doors, de bailes y ropas eróticas de moda, etc. Las malas influencias conceden nociones equivocadas y perjudiciales al niño.

De una forma general lo único que puede evitar estas malas interferencias es la familia. Son los adultos, los padres, que deben ejercer el papel de filtro de las informaciones. Es necesario crear y mantener un canal abierto de comunicación con los hijos, espacios de discusión e de intervención sobre lo que es correcto y lo que no, relacionados a todos los temas, y en especial a la sexualidad. Es conveniente vigilar de muy cerca el entorno y las actividades del niño, para orientarle cuando crea necesario. En la medida de lo posible, no se debe perder ninguna oportunidad para entablar conversación sobre sus dudas, intereses, etc.

MAMA Y PAPA

Responder a los qué y por qué de los niños es una tarea que los padres deben asumir con confianza y naturalidad.
Ser padres no es una tarea fácil. Y más complicada aún es cuando los hijos pequeños empiezan a preguntar de dónde vienen, cómo entraron a la guatita de la mama o por qué no tienen el mismo sexo que su hermanita. Con el avance de la tecnología y todos los estímulos que encuentran en la televisión y otros medios, la teoría de que “el papá plantó una semillita en la guatita de la mamá y de ahí saliste tú”, ya quedó obsoleta.

De ahí que los padres lleguen con frecuencia a la consulta del pediatra preguntando cómo abordar la sexualidad infantil. “Entonces hay que entrar a calmar la inquietud de los papás frente a todos estos temas”, dice el doctor René Cerda Soto, quien acaba de publicar un Manual de Sexualidad Infantil. Y esto pasa, principalmente, porque hay mucha ignorancia en los padres y porque la sexualidad sigue siendo un tema tabú. Entendiendo por sexualidad “la forma de vida, como tú te vas a relacionar con el sexo opuesto”, aclara.

Actualmente, el niño conoce una serie de opiniones sobre sexualidad que le da la madre, el padre, la abuela, la profesora. “Entonces se deben aunar criterios en cuanto a la enseñanza, para que más o menos conversemos del mismo tema”

En ese contexto, el libro es una orientación para los padres, que hoy en día son muy cómodos y delegan en el colegio la enseñanza de la sexualidad. “La educación sexual de nuestros hijos no puede ser delegada. Como padres de familia somos el modelo y la referencia fundamental que necesitan para definir su sexualidad”.

Tanto así, que la sexualidad del niño puede depender incluso del comportamiento, afinidad y afectividad de los padres cuando novios. En rigor, una educación sexual debe estar en concordancia con la afectividad y los valores vividos y transmitidos en el hogar, tales como el amor, la generosidad, el respeto hacia el otro, la fidelidad, entre otros, Con todo, la tarea educativa “es un proceso gradual y no una simple conversación o la respuesta para evadir algunas preguntas. La educación afectivo-sexual tiene una duración en el tiempo, que respeta la evolución del niño y lo que él es capaz de entender en cada etapa de su desarrollo”,
Qué enseñarles

Pero, qué se le debe enseñar a un hijo de entre 3 y 6 años, donde abundan los “¿qué?” y los “¿por qué?”.

Respecto del nacimiento, “se le debe señalar que un gran porcentaje de niños sale por la vagina, una vez que el feto o ser que se estaba desarrollando en el útero de la mamá alcanza la madurez necesaria para ello. Esto ocurre en un plazo de 38 a 40 semanas, lo que equivale a aproximadamente nueve meses”.

“Tenemos que ser menos trancados. Los niños son juguetones, son curiosos. Las cosas que preguntan no es por picardía, es por curiosidad. O sea, uno tiene que ser más sano en cuanto a lo que los niños están pensando o preguntando”.

La confianza es otro punto relevante, porque dependerá de ella la comunicación con los hijos en la adolescencia.
Preguntas difíciles
Entre las preguntas que los padres se hacen con frecuencia está la conveniencia o no de referirse a los órganos sexuales por su nombre real.
“Lo prudente es que en esta edad se utilicen palabras que sin tergiversar correspondan a un lenguaje infantil propiamente tal. El niño tiene que incorporar con mucha naturalidad todas las palabras relativas al sexo, pero debe existir una gradualidad. “Pirula”, “pirulín”, “pitoncito”, “colita”, en el caso de los hombres; “rayita” en el caso de las mujeres, son algunas denominaciones para los genitales que se pueden usar en los primeros años”, dice. “Pero si en su casa siempre han hablado de la teterita, que él sepa que la teterita también se llama pene”,.

-¿Cómo enfrentar el tema de la homosexualidad?

-Si un niñito se disfraza de mujer embarazada, para imitar a la mamá, se debe aprovechar la ocasión para dejar muy en claro cuál es el papel de cada uno en la producción humana, y que los hombres no pueden anidar un bebé en su abdomen porque no disponen de útero, órgano que sólo tienen las mujeres.

-¿Qué hacer si el niño pide ropa de mujer para vestirse? 

-Si lo hace una o dos veces, pasa. Se le debe explicar que estas son conductas de mujeres. Si ocurre a menudo es una voz de alerta, sobre todo si el niño tiene entre cinco y seis años. El pediatra tiene que estar atento a estas situaciones y educar.

-¿Se puede hablar de sida con los niños?

-Si bien los medios de comunicación ya lo han informado, aunque no lo entienden, se debe tener mucho cuidado de no impresionarlos, al punto de afectarlos emocionalmente.
Dormir con los padres
Entre otras cosas, el especialista recomienda sacar temprano -alrededor de los 60 días- a la guagua del dormitorio de los padres, porque entonces retoman su actividad sexual. “La privacidad es propia de cada individuo y de cada pareja y de cada familia. Hay gente a quien no le incomoda, pero a la larga les produce todo tipo de problemas y trastornos”.

La ausencia de…
Hay estudios que indican que la ausencia del padre puede llegar a ser mucho más significativa -en el aprendizaje del rol sexual- en el niño que en la niña. En el primero podría producirse una feminización o el desarrollo de un carácter menos agresivo.

La desnudez
Desvestirse para despejar la curiosidad de los niños no es lo apropiado, pero si ocurre naturalmente, o las situaciones son cotidianas dentro del núcleo familiar, no hay ningún inconveniente. Si un niño le pregunta a la mamá “me puedo bañar contigo”, no se le puede responder, “sí, pero espera que me ponga el traje de baño”.

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